Integrantes del grupo KISS ya están en el Perú
Paul Stanley y Gene Simmons a su llegada a Lima.
 
Procedentes de Colombia, donde ofrecieron un “concierto histórico”, de acuerdo a la prensa de ese país, la banda KISS arribó a nuestro país al promediar las 6 de la tarde de hoy a bordo de un avión privado. Paul Stanley, Gene Simmons, Tommy Thayer y Eric Singer, integrantes de la agrupación, fueron apareciendo uno a uno en la puerta de llegadas internacionales del aeropuerto Jorge Chávez, donde saludaron a las decenas de fanáticos que fueron al terminal aéreo para dar la bienvenido a sus ídolos.

Pese a que periodistas de la gran parte de medios de comunicación de la capital aguardaron por declaraciones de los rockeros, la banda sólo habló para los diarios y canales de televisión pertenecientes al grupo El Comercio, organizador del concierto, lo que generó gran malestar entre el gran grupo de reporteros que sólo pudieron conseguir un simple saludo de alguno de los músicos, que, de forma asombrosa, se mostraron muy amables y agradecidos con la cantidad de gente que esperó por ellos.

Fanáticos deliraron al ver a sus ídolos en suelo peruano

Los más ovacionados fueron, qué duda cabe, Stanley y Simmons, miembros fundadores de KISS, quienes caminaron juntos mientras saludaban a sus seguidores, que no creían estar viendo a sus estrellas favoritas en suelo peruano. “Me parece un sueño ver a Paul y Gene en Lima. Yo los escucho desde hace 20 años y ver a KISS en el Perú era un sueño postergado por muchos años. Sin duda, que la banda toque acá es como cobrar una deuda de mucho tiempo”, nos dijo Ricardo Suárez, fanático del grupo.

Luego de casi cinco minutos de lejano contacto con sus seguidores, los músicos abordaron 4 camionetas tipo van (uno en cada vehículo), que los llevaron hasta el Hotel Marriot de Miraflores, donde se hospedarán durante su estadía en la capital. Hasta el momento se desconoce cuáles serán las actividades de los cuatro músicos en Lima, aunque no se descarta un encuentro con el KISS Army, su club de fans en el país, hecho ofrecido por el empresario del show y que aún no se ha confirmado.

Juan Carlos Cabrera - Terra Stereo

   
Kiss brindó un espectáculo de primera en el Nacional.
 
La valla ha quedado tan alta que será bien difícil que Lima se olvide de Kiss en muchísimo tiempo. Y es que el espectáculo que la banda estadounidense brindó anoche en el Estadio Nacional fue una exacta combinación de rock, energía, pirotecnia, excentricidad y, sobretodo, comunión entre fans y músicos, que muy pocos artistas han logrado en nuestro país. En resumen, el mejor espectáculo musical que el Perú ha visto en su historia. Así de simple.

Desde que uno entraba al Nacional se daba cuenta que la cosa era una fiesta: Miles ataviados con polos alusivos a la banda, otros tantos con el rostro maquillado emulando a su personaje favorito. Pero la verdadera euforia se dio cuando el cuarteto comenzó a disparar decibeles y fuego, muchísimo fuego, sobre el espectacular escenario montado en el gramado del estadio. “Deuce” fue la encargada de abrir la noche y el sueño stereo arrancó para miles que esperaban a Kiss desde siempre.

Imagino a Paul Stanley y Gene Simmons, los cerebros detrás del grupo, planificando cada detalle de la gira hasta el hartazgo, porque sólo así puedo justificar la excelente cohesión que existe entre el rock que Kiss produce por los parlantes y esa teatralidad que alimenta la fantasía de los fans, sobre todo cuando la guitarra de Tommy Thayer comienza a escupir fuego por sus clavijeros o cuando la batería de Eric Singer se eleva por los aires.

Banda prometió regresar al Perú

Hubo espacio para los que querían concentrarse en la música (ahí estuvieron las cañeras versiones de “Strutter”, “Hotter Than Hell”, “Nothin' To Lose” y la magnífica “Parasite”) y también para los que fueron a alucinar con las locuras propias de Kiss, como ver escupiendo sangre a Simmons, mientras se elevaba hasta una plataforma en las alturas, o a Stanley volar por los aires mientras tocaba los acordes de “Love Gun” y pasaba sobre la cabeza de extasiados fanáticos que sólo recordaban la escena de tanto verla en videos y DVD’s.

Pero hubo dos momentos claves en el show de Kiss en el Estadio Nacional. El primero, y quizás el más intenso, fue cuando la banda interpretó el clásico “Rock And Roll All Night”, el clímax llegó a tope, mientras una lluvia de papeles inundaba el José Díaz y sucesivas explosiones retumbaban ante el galope del bombo de Singer. “Detroit Rock City”, la última canción que entregaron antes de irse, fue el segundo momento más caliente, entre una seguidilla de fuegos artificiales y la promesa hecha por Stanley de volver muy pronto. Le tomamos la palabra.

Juan Carlos Cabrera - Terra Stereo